En libertad, estos peces pueden llegar a medir hasta 40 centímetros, pero en acuario es bastante raro que alcancen ese tamaño, siendo habitual que cuando alcanzan los 15 a 20 centímetros su crecimiento disminuya o se pare.
Algunas publicaciones admiten que no se conoce dimorfismo sexual en cautividad, hay que pensar que estos peces no alcanzan su tamaño adulto “real” en el acuario.
Sin embargo, otros apuntan que las hembras son algo más gruesas que los machos, y que los machos poseen una bifurcación más profunda en su aleta caudal. Este último punto, es más una teoría que un hecho contrastado.
Su cuerpo es alargado y lateralmente comprimido, rematado con una aleta caudal muy gruesa y fuerte.
La boca, que se abre hacia abajo, posee cuatro pares de barbillones. Otro detalle morfológico muy interesante, es la presencia de una espina eréctil bajo los ojos, que le sirven como arma frente a los depredadores, y que puede herirnos al manipularla en el acuario.
Poseen una coloración amarilla-anaranjada brillante, surcada por tres bandas de color negro muy bien definidas, la primera de las cuales (oblicua y menos marcada) cruza el ojo, la banda central es casi vertical, mientras que la tercera banda (también oblicua) está orientada en sentido inverso a la primera y abarca la aleta dorsal y baja hasta el abdomen.
Que descripción tan completa de este pez
Gracias Francisco.
Un abrazo.
Muchas Gracias!!! me ayudara a cuidar mi Botia!!! excelente trabajo
Gracias Polo.
Me parece que son excesivamente reservados,yo tengo seis en mi acuario y nunca he visto más de tres juntos.