Aunque no es un pez tan conocido como el Betta, que también pertenece a la subfamilia de los Belóntidos, el pez Paraíso resulta igualmente espectacular.
Al igual que el Betta, el pez Paraíso posee el órgano respiratorio llamado laberinto, que le permite respirar aire hasta cierto punto, y bajo determinadas circunstancias.
Es fácil distinguir el pez Paraíso macho, del pez Paraíso hembra. Sus tamaños son diferentes, mientras que el macho puede llegar a medir 10 centímetros, la hembra es más pequeña.
El colorido en el macho es bastante espectacular. Su cuerpo es de color marrón verdoso, sobre el que destacan unas franjas verticales alternando tonos de colores azul, verde y rojo.
Las aletas pectorales son transparentes, mientras que la aleta dorsal, anal y caudal poseen rayos suaves, que pasan del violeta al rojo.
Como ocurre con todas las especies de pez criadas para acuarios, se van creando nuevas variedades, fruto de diferentes cruces e hibridaciones. Es posible encontrar un pez Paraíso Albino, incluso un pez Paraíso verde o rojo.